Concertar el Bachillerato podría obligar al 40% del alumnado a asistir a centros privados en un plazo de dos años

La dirección regional de IU-Verdes ha expresado que la ampliación al bachillerato que contempla la nueva orden de conciertos educativos, es innecesaria, injustificada e introduce desajustes en la oferta educativa de esta etapa que redundan negativamente en la calidad del servicio.

Es innecesaria porque la oferta educativa de esta etapa ya cuenta con las plazas públicas necesarias. Y en todo caso, las nuevas infraestructuras que se necesiten deberán responder a una planificación coherente y eficaz que cubra dichas necesidades.

Se trata de un atentado injustificado al sistema público de enseñanza. En un estudio preliminar realizado por el Área de Educación de IU-Verdes, la formación de izquierdas estima que, de extenderse la concertación,  unos 6.000 alumnos/as podrían permanecer en los centros privados concertados donde cursan ESO en los dos próximos cursos escolares, mientras las plazas ya existentes en los IES quedan vacantes,  lo que supondría pasar de una situación en que la que casi el 90% del alumnado cursa estudios de bachillerato en centros públicos y el 10% en privados (3% en privados/concertados), a una proporción de 60%-40%.

Las consecuencias inmediatas, contrariamente a lo que afirma irresponsablemente la consejera,  supondría la pérdida de puestos de trabajo en el sistema público y la dispersión de medios y recursos que redundaría negativamente en la calidad de esta oferta educativa al reducir la optatividad y la posibilidades de cursar las distintas modalidades contempladas en el curriculum de esta etapa educativa.

El deber constitucional de garantizar el derecho de todos a la educación mediante el pleno desarrollo de la personalidad humana, la programación de la enseñanza y la creación de centros, encomendada al estado, está por encima de la tan aireada libertad individual de elección de centro educativo como justificación de la extensión de la concertación a los centros privados. Esta es una derecho que se enmarca dentro del ejercicio de la libertad individual, lo otro es la obligación de la administración de garantizar un derecho constitucional.

Alumnos en clase bachillerato

Breve análisis del impacto de los conciertos de Bachillerato

Según los últimos datos oficiales publicados por la CARM, en el curso 2014/15 había 21.784 alumnos/as cursando bachillerato en régimen ordinario (excluimos nocturno y a distancia). De estos, 19.060 lo hacían en centros públicos y 2.724 en centros privados, de los cuales solo 625 eran de centros con esta etapa concertada. Es decir una proporción de 88’3% de la pública frente a un 11’7% de la privada (un 3% concertada).

Teniendo en cuenta que hay 11.242 alumnos/as matriculados en 1º de Bto y 14.714 en 4º de ESO, en un marco de estabilidad del nº de alumnado de bachillerato como ha ocurrido en los últimos años (21.784), podemos establecer que aproximadamente un 70% del alumnado que cursa 4º de ESO termina matriculándose en 1º de Bto. Aplicando este porcentaje al alumnado de 4º de ESO proveniente de centros públicos y de centros privados, podemos establecer que aproximadamente unos 3.100 alumnos/as de centros concertados en ESO pasan a Bto en centros públicos hasta ahora.

Esta es la situación que los nuevos conciertos de la etapa de bachillerato podrían cambiar en el plazo de dos años. En estos dos cursos unos 6.200 alumnos/as podrían engrosar las listas de 1º y 2º de Bto de los centros concertados donde cursan ESO, lo que situaría, en un escenario de estabilidad del nº de alumnado de bachillerato, una  situación de 13.060 alumnos/as en los centros públicos por un total de 8.724 en los centros privados-concertados. O lo que es lo mismo, una proporción de concertación de entre el 32%- 40% frente al 3% actual.

El efecto inmediato sería la reducción de grupos y por tanto de profesorado, pero también y no menos importante, ante la dispersión de alumnado, de medios y recursos, la reducción de la oferta educativa de la optatividad, así como de alguno de los itinerarios o modalidades previstas en el curriculum de esta etapa educativa. Un ejemplo concreto: en una localidad (caso de Mula por ejemplo) con dos centros concertados donde se cursa ESO, y con dos IES donde se cursa bachillerato con dos y tres líneas respectivamente, de las que al menos dos provienen de los centros concertados, la concertación del bachillerato en los centros privados, supondría la eliminación del bachillerato de uno de los IES y la dispersión en tres centros lo que antes se concentraba en dos con una optimización mayor de recursos humanos y la posibilidad de una oferta educativa más rica y variada.

Por tanto, pérdida de puestos de trabajo, dispersión de medios que rebajan la eficacia del sistema y reducen la oferta educativa y por tanto la calidad del sistema educativo. En el contexto actual de recortes de en personal, supondría un empeoramiento de las condiciones de trabajo con una mayor inestabilidad, no solo para profesorado interino, sino también funcionario. Lo que igualmente redunda negativamente en la calidad del servicio educativo.

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